martes, enero 09, 2007

Determination

A veces me temo a mí misma cuando comienzan mis etapas cíclicas de escuchar Nine Inch Nails sin parar. El 90% de las ocasiones se debe a algún catalizador que me empuja a expulsar al exterior lo que lleve dentro (ya sea incredulidad, rabia o tristeza). Siempre he creido que la música es el mejor medio para expulsar los demonios interiores (sí, de esos que no se ven pero anda que no dan la lata) cuando no se puede recurrir a nadie en ese momento. Y Trent es sabio, tan sabio que siempre tiene algo que decirme en sus canciones, algo con lo que me sienta identificada en ese momento y, para variar, la catarsis es mayúscula. Tengo la impresión de que uso esa palabra a menudo últimamente... La cuestión es que cuando estoy así y no soy capaz de definir con palabras cómo me siento, sólo tengo que recurrir a las letras de Trent y ahí está, sutilmente explicado con palabras que tan sólo él sabe escoger.

La cuestión es que, a pesar de estos momentos cíclicos (y a veces necesarios) voy a seguir a rajatabla con los propósitos de año nuevo que me hice hace unos días. A ellos les voy a añadir uno enormemente importante y que aún no puedo creer que haya olvidado, y precisamente tiene que ver con ese verbo: No olvidarme de quién soy ni de lo que soy. Es decir, que sólo yo y aquellas personas que verdaderamente me conocen pueden definirme, y nadie más será capaz de hacerlo. Tampoco olvidarme de quiénes sois vosotros ni de lo que significáis para mí. Esas personas que están a mi lado, y que afortunadamente son muchas, que me apoyan más allá de mi testarudez, mis lacras, incluso el pozoño que a veces se me inunda por estupideces. Que ya basta de tanto cristal interponiéndose como una barrera, tanto creerme lo malo e ignorar lo bueno que tengáis que decir de mí. Es un defecto que desgraciadamente tengo y que voy a arrasar de una vez por todas.

Todo esto, por supuesto, se debe a que releo el último post de mi nunca suficientemente mencionada Deira, y me emociono hasta límites insospechados. Porque tiene razón, que hay que quererse más, confiar en nuestras propias capacidades y también, por supuesto, dejarnos querer un poquito más. No es tan grande el esfuerzo. El resto de la humanidad, simplemente, no debe tener tanta importancia. Ya va siendo hora de que pensemos un poco más en nosotros mismos y en lo que podemos hacer para que el resto de las personas que nos importan brillen. Porque yo tiendo a medir a las personas por la luz de sus almas y ¿sabéis qué? como sigáis así entre todos me vais a dejar ciega :)

Post lacrimógeno de las 4 y media de la mañana que me apetecía vomitar aquí porque ya iba siendo hora de volver a las viejas costumbres. Aunque Blogger a veces no me quiera y me obligue a meterme con una cuenta nueva que no entiendo.

El 2007 va a ser nuestro año y nada ni nadie va a impedírnoslo, amores :)

Aldery dixit 4:15:00 AM - Fotolog


.:::...:::.