Post de "me quejo porque el mundo es una mierda y ojalá arda todo el mundo en el infierno".
Odio el insomnio. No, en serio. Lo odio con toda mi alma. Sobre todo cuando es un insomnio sin razón aparente, dar vueltas y más vueltas en la cama tan sólo porque sí, porque le da la gana a mi maldito cerebro estar despierto aun cuando ni siquiera estoy pensando en nada.
Porque es una jodienda, oye. No me importa estar sin dormir cuando no tengo nada que hacer o puedo permitirme el lujo de levantarme a las mil. Pero estamos en enero, el maldito enero pre-exámenes (y, lo que es peor, mi enero de exámenes porque en febrero no tengo ninguno). Tengo una exposición oral el miércoles y una entrevista para unas prácticas el jueves, ambas por la mañana temprano. Para las dos cosas conviene ir fresca, despierta y habiendo dormido por lo menos unas 7 u 8 horas. Y, ¿qué hago yo? ¿Obedecer a las recomendaciones y dormir? Ja. Pues no, por mucho que lo intento no paro de dar vueltas y más vueltas en la maldita cama, y ya llega un punto en que resulta tan desquiciante que una de dos: o me levanto con migraña y vómitos, o me da un ataque de ansiedad de estar tanto rato tumbada.
Y si fuera un caso aislado todavía lo sobrellevaría con creces. Pero tampoco. Llevo sin dormir más de dos horas seguidas desde hace una semana y pico, y ya no doy a basto. Ya no funciona ni la dormidina ni el infurelax. Es que si estuviera nerviosa por algo lo entendería, o si estuviera dándole vueltas a algún asunto, pero precisamente me fui a dormir con los deberes hechos para evitarlo... y ni por esas. No sé si rendirme y no acostarme, aunque tengo el ojo derecho que me va a estallar de un instante a otro. Vaya, que no sé si reír o llorar.
Porque, tal y como debéis haber intuido al leer este post, son más de las siete de la mañana y llevo sin dormir casi veinticuatro. No es sano, no. Y a este paso lo siento mucho pero la exposición oral la va a hacer Rita la Cantaora.
You'd say I'm putting you on But it's no joke, it's doing me harm You know I can't sleep, I can't stop my brain You know it's three weeks, I'm going insane You know I'd give you everything I've got for a little peace of mind
(esto lo dijo John Lennon, sabio entre sabios -e insomne profundo-).