martes, enero 17, 2006

The fifth element

Andaba yo tan pancha haciendo mis revisiones de t12 cuando, en un relámpago de sentido común, he pensado: "más me vale ir a dormir". Así que me he levantado del pc y me he dispuesto a recoger las cosas, lavarme los dientes, etc etc. Vamos, los preparativos pre-dormir a los que uno está acostumbrado.

Pues andaba yo poniéndole una manta a la cama (el frío que hace en este ático no es ni medio normal) con la puerta entreabierta para que se recicle el aire cuando, repentinamente, he escuchado "Miau". Un maullido agudo, largo y juguetón.

Me he llevado la mano a la frente por si acaso me ha vuelto a subir la fiebre. No, parece ser que el paracetamol ha hecho efecto. Así que, echándole la culpa a mi subonsciente ("probablemente será un gato de la calle o de algún vecino") sigo con mis quehaceres.

Miau.

¿Miau?

Me doy la vuelta y, a mis pies, la veo. Una gata adulta pelirroja, de pelo atrigrado y profundos ojos verdes que me miran interrogativos en plan "¿y tú quién eres?".

Pues yo soy Aldery, señorita gata, encantada de conocerla. Aunque puede llamarme Ald, si le place ^^

Así que, en resumidas cuentas, ya tenemos al quinto elemento en casa. Una gata tranquilísima y juguetona que se está dedicando a curiosear la casa como una señoritinga. De hecho, mientras escribo estas líneas está sentada a mis pies sin dejar de mirarme.

Ahora se ha subido a la cama. Vaya, empezamos bien nuestra relación, señora gatita. Menos mal que te has ido a topar con la persona que más te va a sobar mientras esté aquí, así que mientras no te metas entre las sábanas puedes campar a tu gusto sobre el edredón. Pero sólo porque me he despertado de humor generoso, ¿eh?

La gata es de Marina, que tenía muchas ganas de pillar un animalito, y lo cierto es que ha hecho una muy buena elección. Aún no sé qué nombre le ha puesto, Ana dice que Clementina o Duna por el color de su pelo. Pero yo, precisamente porque es pelirroja y de ojos verdes, me he mordido la lengua para no llamarla Lily cuando la he visto. Porque tiene pinta de Lily, no es ni arisca ni excesivamente orgullosa. Pero cualquier nombre vale, vaya.

Y qué pena no poder tener cámara de fotos este mes, le haría un señor reportaje para mostrárosla por el blog. A ver si su dueña sube alguna foto al suyo... Mientras, ahí sigue acurrucada en la jarapa con la mayor educación del mundo. Lavándose como sólo los gatos son capaces de hacerlo. Me va a dar pena tener que echarla para irme a dormir :(

Aldery dixit 3:10:00 AM - Fotolog


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