Tiene gracia. Llevo todo el verano hartita de estar en Almadén, y ahora quisiera quedarme en mi cuarto encerrada y no tener que salir. Maldita agorafobia. Mañana vuelvo a Granada. No quiero ir allí... Qué irónico. No me quiero acostar esta noche porque me da terror que llegue mañana para coger la maleta y un autobús en Córdoba. Debería estar feliz, sabiendo que allí me esperan personas que me quieren. Y sin embargo estoy a miles de kilómetros de la felicidad... ¿Alguna vez me saldrá algo bien? ¿Debería haber aguantado un año más en el putocolegio con un cuarto gigantesco que les dan a las de quinto año aunque me cerraran entre domingo y miércoles a las 12? A veces no me creo mi mala suerte, de verdad.
En fin, que me voy. No sé cuándo volveré a postear, pero regresaré. I promise.
Conozco la mejor terapia contra el cabreo o depresión iracunda, al menos para el mío (y no consiste en prenderle fuego a nadie... todavía xP). Mil veces mejor que apoltronarse en el sofá para ver maratones de Urgencias o Expediente X.
El secreto lo conoce nuestro amadísimo Trent Reznor. ¿Quién si no? Él también tiene muy malas pulgas y sus letras no dejan lugar a dudas (ni de que suele tener también ataques depresivos bastante peliagudos). Así que cuando me pillo un rebote de los gordos y no tengo un punching ball a mano sólo tengo que ponerme Nine Inch Nails a toda pastilla en mi cuarto y comenzar la terapia. Ésta consiste, como era de esperar, en chillar las letras y pegar saltos por la habitación hasta quedar exhausta (algo así como lo que se debe hacer con You Oughta Know de Alanis en otras circunstancias).
Ojo, que cuando digo "poner NIN a toda pastilla" confío en vuestro sentido común y vuestra ausencia de masoquismo. Me refiero a canciones del tipo de Wish, Head like a hole, March of the Pigs, Starfuckers INC o You know what you are?. Cuanta más mala hostia tenga, mucho mejor. Y, por supuesto, obviad las canciones del estado de ánimo contrario (esto es, el suicida-depresivo) del tipo Something I can never have, I'm looking forward to joining you finally, Right where it belongs y especialmente Hurt (evitadla a toda costa). Esas están totalmente prohibidas (¡sobre todo la última!), escucharlas en un estado depresivo o de cabreo puede acarrear terribles consecuencias.
Yo lo acabo de hacer y me he quedado en la gloria. Y si añadimos de postre bailotear (o saltar, lo que más le plazca a uno) All the love in the world a partir del minuto 3:12 (sublime, lo he dicho mil veces y lo repetiré otras tantas) mejor que mejor. Entonces caeremos rendidos en el sillón, sofá, cama o sucedáneos y habremos olvidado repentinamente la fuente de nuestro cabreo.
Si es que Trent es la mejor medicina... hacedme caso, dejad a un lado los valium y cagaros en todo lo que se menea (perdón por lo soez de la expresión, pero es que es lo que tenía que decir) a la vez que él. Quizá vuestros problemas no se solucionen, pero por un tiempo estaréis como poco más relajados. Esa es una de las razones por las que le admiro tantísimo: Porque sus canciones provocan empatía. Escuchas uno de los cortes de cualquiera de sus álbumes de estudio y sientes exactamente lo que él quería que sintieras mientras te dejas llevar por la melodía.
Porque hay canciones que, definitivamente, a veces explican mejor que tú mismo lo que estás sintiendo... Y como hace siglos que no subo la letra de una canción que exprese cómo me siento, ahí va:
NIN - Home (With Teeth, 2005)
Everything Is catching up with me I awake To find i'm not at all where I Should be And it feels I'm getting to the end And it's hard To figure out what's real And what's Pretend
To break from what We're tied to God knows How much i've tried to
And I am still inside you And I am still inside you
I escape Every now and then And to think I find myself Back here again And again
I used to know who I was Untill you came along I return To the only place I've ever felt That I belong
To break from what We're tied to God knows How much i've tried to
And I am still inside you And I am still inside you
Trent, eres diox T____T
(Por cierto, según Blogger la entrada anterior fue mi post número 500 desde el 31 de Enero de 2002... y eso que escribo de higos a brevas, que si no... xP *se felicita a sí misma por su perseverancia).
La fama no hace a nadie más modesto, considerado o amable (The Waltons dixit)
Hoy vengo con la firme intención de hablar de libros. No, no ha sido un post provocado por lo que Andrés ha posteado últimamente, ya que no os voy a contar lo que he leido este verano como me obligaban mis profesores de EGB siempre que llegaba de las vacaciones. "Escribe una redacción describiendo el argumento de todos los libros que has leido en verano". Por supuesto, yo siempre llenaba folio y medio con la enorme cantidad de libros de El Barco de Vapor que me compraba mi padre, así como alguna otra cosilla "para mayores" que pudiera caer en mis manos.
Claro que esas redacciones servían principalmente para recordarle a mis compañeros de clase que el verano no había cambiado a la ratita de biblioteca que se sentaba en el primer pupitre y que prefería leer antes que irme a jugar a los recreativos (que también lo hacía, ojo).
De toda la vida he sido una devoradora (en todos los sentidos: me leí La Orden del Fénix en inglés en una noche) de libros incapaz de ser saciada. Eso tiene consecuencias tanto buenas como malas: leer mucho ha enriquecido mi vocabulario (al menos el escrito, ya que hablando sigo siendo muy parca en palabras porque me corto a más no poder xD La interpretación me ha ayudado a explayarme un poquito más, no obstante), como beta-reader soy más o menos buena... pero también ha provocado una sed por leer todo, cualquier cosa. Y, con la llegada de la fan fiction, sacié esa sed con todo lo que se me ponía por delante. Cuando no tenía ningún libro de cabecera o nada interesante que leer, abría Fiction Alley o cualquier otro archivo de ff y lo saqueaba vilmente. Leía todo lo legible (y a veces hasta lo ilegible... Tengo a Adhara de testigo). Parece que esa fase está en proceso de redimirse, afortunadamente para todos xP
En fin. Llevaba bastante tiempo amasando este post en la cabeza. Todo se debe a que un día, sin venir a cuento, me pregunté a mí misma cuál era mi tipo de libro preferido. No creáis que tiene una respuesta fácil, sobre todo para alguien que ha leido tantas cosas de géneros tan dispares :S Me tiré horas y horas reflexionando al respecto, dudando entre la ciencia ficción, la novela costumbrista... y, entonces, di en la tecla adecuada.
Me gustan las novelas sobre música. Concretamente, sobre grupos de música. No, no me refiero a biografías sobre bandas como los Beatles (de los que tengo tantos libros que os sorprenderiais) o los Rolling (tengo una de The Cure y todo xDDD). No, me refiero a libros de ficción. Novelas sobre grupos de música ficticios (que evidentemente me influyeron a la hora de escribir mi Nanovela 04, E&M). Si hay algo que adoro en este mundo es la música, y al meterme en la piel de estos grupos me sumerjo en un mundo del cual no me apetece salir. Es perfecto, con sus partes buenas y malas.
Así que, para gusto del personal, he decidido hacer un podio de las tres mejores novelas que he leido de esta temática. Una especie de Top3 personal (ni que decir tiene que debéis leer Alta Fidelidad como la novela sobre música por excelencia, aunque no trate la historia de ningún grupo musical). Además, lo cual me ha resultado increíble, dos son del mismo autor. No hace falta que las leáis, ya que mi gusto es muy subjetivo, pero siempre podéis echarles un vistazo si os va la temática. Son muy entretenidas y hace que uno se sienta la mar de identificado con alguno de los personajes... En fin, vamos allá:
1. Sierra i Fabra, JORDI: El Joven Lennon. 1988 (SM - Colección Gran Angular) Vaaaale, en este he hecho trampa. Trata de los Beatles, aunque en este libro aún no se llamaban así (finaliza en 1959, cuando aún eran los Quarrymen y ni siquiera conocían a Ringo). Gira en torno a la vida de John, desde que era un crío miope y rebelde apasionado por el arte sin que nadie le comprendiera. John, envuelto por el cariño de su tía Mimi y Julia, su madre. Olvidado por Alfred Lennon, su padre. John, que en una fiesta conoció a Paul McCartney y le preguntó por qué demonios cogía la guitarra con la mano que no era. Que vio a un magistral George Harrison tocar la guitarra y aún así le preocupó que fuera un crío. Cínico, sarcástico, huraño a la par que encantador. Adoro a Jordi Sierra i Fabra. Me encantaría conocerle y compartir un café con él. Quizá más porque su pasión por los Beatles sea equiparable a la mía propia, o porque es el único que se ha atrevido a escribir un libro como este, como una especie de fan ficción pero con más sentimiento del que os podriais imaginar. Ojalá yo hubiera escrito un relato así. Como anécdota, he de decir que tengo dos ejemplares de este libro. Uno que compré yo misma y otro que me lo dieron años después, cuando me iba del instituto (fui incapaz de decir que ya lo tenía). Desde que tengo el segundo ejemplar estoy esperando con cruzarme con la persona que más se lo merezca y regalárselo (actualmente es algo difícil encontrar este libro). Por ahora lleva escrito el nombre de Kush, pero las reglas son las reglas y he de darlo en mano. Si no, se pierde la chispa de magia.
2. Sampson, KEVIN: Powder: Una historia de Rock and Roll 1999 (Lumen). Qué libro, gente. QUÉ LIBRO. Compradlo donde sea, joder. Me lo regaló mi padre (que me conoce bien), y flipé desde la primera hasta la última página. Trata la historia de The Grams, un grupo de Liverpool que se lo montó lo suficientemente bien como para pasar de los locales de poca monta Liverpudlianos hasta el estrellato. Sus miembros son únicos: Keva, cabecilla del grupo (cantante y guitarrista), que desea el éxito a toda costa aunque tenga que vender su alma al diablo... todo con tal de que reconozcan su talento musical. Su mayor miedo es llegar a los 30 años. James, sex on legs, que sólo tiene ganas de exhibirse (y que las nenas tengan fantasías eróticas con él). Tony, el lacónico bajista y Beano, el batería que lo que quiere es casarse algún día con una buena chica que sepa preparar unos buenos bistecs a la brasa. Es su ascensión al estrellato y todo lo que eso conlleva. En serio, en la vida he leido un libro mejor de esta temática. ¡Joder, creo que lo voy a releer ipso facto! (mal, Ald, muy mal).
3. Sierra i Fabra, JORDI. La Balada de Siglo XXI 1989 (SM: Gran Angular) Siglo XXI es un grupo prefabricado a partir de un casting de músicos prometedores que poseían las cualidades innatas para que, una vez unidas, fueran capaces de alcanzar el éxito. El grupo debía contener la fórmula que había hecho que otros muchos grupos funcionaran, desde una vocalista carismática a unos músicos geniales. Claro está que estos experimentos tienen siempre un gran riesgo... pero por el dinero, todo es posible. Así es como se unen Lorna, Alex, Brian e Ian. Cuatro personas normales, con virtudes musicales, que alcanzaron el estrellato como un relámpago. Pero cuando llevas a cuatro personas normales a un lugar tan alto, siempre surgen los problemas: la creación de mitos, la lucha de egos, el mundo de las drogas. Y, al final, todo es como una bomba de relojería. Jordi dividió el libro en discos, y a su vez en caras. Y es musicalmente friki a más no poder: no cesan de nombrar grandes clásicos de la historia de la música. Se lee en un suspiro y es una delicia. (Mi ejemplar no se lo dejo a nadie porque lo tengo autografiado. Es mío, mi tesssoro xDDDDD).
Y esto ha sido todo. Espero, como mínimo, haber causado algo de curiosidad en vosotros. Si los leéis, hacédmelo saber. Y, por supuesto, si conocéis algún otro libro de esta temática, ya estáis tardando en informarme, mequetrefes :P
-- EDIT -- Para aquellos/as a los que pueda resultarle útil, he sindicado el blog (lo sé, ya era hora -.-U). La URL del mismo es http://www.maitrianland.com/tales/maitrian.xml Gracias a Andrés por obligarme a hacerlo y a Adhara por sus explicaciones de "para qué coño sirve y cómo lo hago sin meter la pata" :***
Ha costado pero al final he conseguido poner un diseño nuevo (Ragnar, no sé qué haría sin ti :*****). Ya era hora, ¿eh? Y qué bien se lee ahora, ¿¿¿¿eeeehhh???? XP Es el primer diseño que subo que no haya hecho hace siglos, así que ahora mismo estáis observando lo más que soy capaz de hacer con nuestro querido amigo el Adobe Photoshop xPPPP También es mi primer diseño con fondo transparente, gracias al anteriormente mencionado Ragnar. Lo que no hemos conseguido es centrar el diseño, pero bueno, bastante bonico está como para andar con perfeccionismos XPPPP
Estaba tristona el día que lo hice y se nota. Se aprecia una enorme melancolía en el diseño, como una especie de postal vieja que mandarían a PostSecret (no en vano aquí es donde vuelco mis "secretos" xP), y quizá esa sea la razón por la que me gusta tanto. Tardé alrededor de una tarde tonteando con los pinceles y los filtros para que se quedara ese aire de postal antigua con los bordes quemados. Me da que dada mi vagancia supina vais a estar en compañía de este diseño muuucho tiempo ^^U
La canción en que se inspira el diseño y que aparece salpicada en él es, evidentemente, The Fragile de Nine Inch Nails. Una de mis canciones autobiográficas y que no importa cuántas veces la escuche, siempre me pondrá los pelos de punta.
Para acabar, la dedicatoria: Este diseño va dedicado a Andrés, por la enorme cantidad de veces que me ha cantado el estribillo de esa canción cuando me encontraba en un mal momento. Gracias por hacer honor a toda su letra, Trent estaría orgulloso de ti (y yo más todavía :****).
(Voy a ponerme a editar el resto de páginas de este blog, porque hay cosas que ya no son ciertas o están pasadas de tiempo y más me valdría cambiarlas...).
-- EDIT (dos horas después) -- Ea, todo arreglado: css mejorada, Links actualizados (milagro), agradecimientos nuevos, información nueva, wishlist nueva... y un merecidísimo lavado de cara :) Que ustedes lo disfruten.
Mi vida es una eterna contradicción. No sólo por mis acciones, mi mente o incluso mi físico (la gente se parte de risa a mi costa cuando me ve vestida de negro de arriba a abajo y repentinamente se deja entrever bajo mis pantalones un par de calcetines de rayitas de colores; o si abren mi cajón de ropa interior y se topan con que precisamente el negro es el color menos abundante...).
Pero antes de que la frase con la que he iniciado el post termine de hacer que parezca el eslogan de una marca de colonia cara, voy a dar más explicaciones al respecto.
Por ejemplo, mi odio a las muñecas. Nunca he jugado con muñecas. Cuando era pequeña prefería pasar las horas muertas jugando al Arkanoid, al Monkey Island, birlarle la GameBoy a alguno de mis amigos o jugar al baloncesto en los recreos. Sólo tenía una Barbie y fue porque mi tía nos trajo una a mí y otra a mi hermana y a mí me daba mucho palo despreciar aquel regalo (ya que no era la primera vez que lo hacía... en una ocasión me regalaron una de las típicas máquinas de coser para niñas y monté tal pollo que tuvieron que ir a descambiarla por otra cosa en la tienda).
No, yo no era la "típica niña" (afortunadamente en el mundo blogui no abundan las típicas niñas, benditas seais, preciosas mías :****). Mi hermana lloriqueaba por ir con vestidito al cole y un lazo en la cabeza, y se pasaba las horas muertas en la alfombra con ochocientos muebles, vestidos, animales, familia y coches (un Cadillac rosa, señora, tenía un Cadillac rosa) de la Barbie. Yo me empeñaba en ir con chándal y zapatillas (en esa época estrené mis primeras converse azules...), perseguía a los niños en los recreos (y corría más que ellos... anda que no les jodía ni nada xD) y volvía a casa llena de moratones, heridas y churretes. Y ay de mi madre si se le ocurría ponerme falda para ir a la escuela: siempre volvía a casa con un agujero del tamaño de un cráter en los leotardos y una sonrisa de satisfacción maquiavélica en los labios. Por si se le ocurría volver a intentarlo (desgraciadamente ella es más cabezona que yo).
En fin, a lo que iba. Yo odiaba las muñecas. Y las sigo odiando (los peluches son otra historia, los adoro ^^U). No les veo la gracia a esas señoritas inmóviles con ojos fijos y sonrisa bobalicona. Me daba coraje que yo creciera y ellas se quedaran impasibles e inalterables con el paso de los años, como unas Claudias sin colmillos. Y, sobre todo, ver sus siluetas en la pared por la noche me provocaba terror, especialmente la maldita muñeca de comunión que regalan a todas las niñas y que yo tenía ganas de prenderle fuego. Supongo que tiene algo que ver con pertenecer a la generación de pelis como Muñeco Diabólico y similares.
Os ha quedado claro, ¿no? Odio las muñecas. Entonces... ¿por qué coño mi cuarto está lleno de ellas?
Ahí están. En el mueble, en las estanterías. Muñecas de todas las nacionalidades que no se entienden entre ellas y me echan la culpa por ello. Mis padres se van todos los años al extranjero (como mínimo una vez) y mi madre tiene la bendita costumbre de traernos siempre una muñeca a mi hermana y a mí. Al igual que con mi primera y última Barbie, me da reparo rechazarlas, ya que a mi madre le hace mucha ilusión comprarlas y sé que se recorre ciudades enteras para conseguir muñecas originales. Así que las acepto, me callo y las coloco en exposición sobre las estanterías, temiendo el día en que me quede sin espacio (y lo bien que estaría ese sitio para poner más libros o más discos... *sigh*).
Tengo muñecas de Rusia, de China, de la República Checa, de Cuba (esta es especialmente terrorífica porque mi madre se la compró a una santera y tiene algo en la mano para ahuyentar a los malos espíritus... escalofriante), de Bulgaria, de Austria... Supongo que ahora no os extrañará que odie a esas muñecas japonesas del demonio que parecen de verdad, las Super Dollfie o como se llamen...
Pero ellas no son las peores, no. Las más horribles, sin duda alguna, son las tres muñecas de porcelana que tengo al fondo de una estantería. A dos de ellas, una niñita con un sombrero de paja y un arlequín azul, al menos se las puede mirar. Pero la otra... os juro que es la típica muñeca que aparecería en un relato de Stephen King y, como en el capítulo de Expediente X que él mismo guionizó, sería capaz de asesinar a quien no quiera jugar con ella.
Es rubia, de ojos oscuros, pálida como una muerta, con un vestido azul y un lazo en el cabello del mismo color... y no sonríe. Está completamente seria, mirando al infinito. Cuando me la compraron me entraron ganas de llorar, porque estaba convencida de que antes o después acabaría mirándome y diría eso de "¿quieres jugar conmigo?".
Os juro que la partiría en mil pedazos, pero prefiero no hacerlo por si decide vengarse.
Moraleja: Nunca te las apuestes con una muñeca de porcelana que no sabe sonreír.
(Prometo cambiar el diseño del blog. Pronto. Al menos, antes de volver a Granada. Respecto a las fotos de las Alpujarras en el flog... he de tener una seria charla con el vago de mi padre primero (ya sé a quién he salido... -.-U).
He regresado :) Había pensado en hacer un post extenso lleno de anécdotas e historias que viví en esos 15 días en las Alpujarras, pero he cambiado de opinión. A cambio de eso, he decidido contar dichas anécdotas en el Fotolog (ya que sólo me dejan subir una foto al día por eso de que no tengo cuenta pagada y tal, je xD) y así podéis ver con vuestros propios ojos de lo que os estoy hablando. Al menos hasta el día 1, que regreso a Granada (nunca pensé que diría esto: POR FIN) y allí no tengo conexión a Internet en casa (al menos por ahora). Pero no temáis, que siempre me podré aprovechar del ordenador de Andrés para que el muchachito estudie y deje el vicio del PC para cuando apruebe los exámenes de septiembre xPPPP
En resumen: a partir de mañana (porque primero tengo que subir toooodas las fotos a una carpeta de este ordenador, ya que la mitad están en el portátil y la otra mitad siguen en la cámara -.-U) id visitando el flog y os echáis unas risas con las fotos que suba. No subiré todas pero sí que podréis contemplar las más relevantes y/o curiosas.
Aparte de eso, desde que llegué estoy de un vago que no es normal. Tengo que volver a coger los apuntes para machacar Interpretación y hacer el trabajo de A-B (seguramente me deje los retoques de PM para cuando esté en Granada y no tenga Internet que me distraiga). Debería cambiar el diseño de esta web... de hecho, tengo un lindo layout preparado desde hace cosa de un mes, pero tendría que ponerme a trastear con el html y las transparencias (cosa que nunca había hecho antes) y, sinceramente, no tengo ganas. Así que si un alma caritativa y de suficiente confianza tiene ganas de arreglarme el diseño porque está hasta las narices de ver a la Ricci sujetando al chucho (yo lo estoy xD), le regalaré una galletita (o en su defecto, algún drabble o el tipo de cosas que sabéis que puedo hacer... no, nada de premio en metálico que estoy económicamente jodida y con un par de cumpleaños importantes que se acercan cada vez más :S).
Ahora mismo, y hasta que traslade mis bártulos al ático, mis principales motivaciones residen en estudiar lo que pueda sin agobiarme (que luego es peor), cruzar los dedos para que Lost acabe de una vez (que me tiene los nervios colmados ¬¬), terminar una cosa importantísima y urgentísima para la que necesito que mis musas vengan a soplarme al oído... ah, y bajarme capítulos de Urgencias que no he visto o me gustan tanto que necesito tenerlos en mi disco duro (por si os lo preguntáis, el capítulo en el que sale Ewan lo tengo desde hace siglos :P
Por ahora tengo puestos cuatro para bajar (teniendo en cuenta que la temporada 12, que sólo la han emitido en EEUU, aún no la he visto y me da miedo porque es la última en la que sale mi adorado Carter *T.T*). Confidencias de Urgencias, de la primera temporada, porque es el primer capítulo del que hablé en mi diario hace milenios cuando lo estrenaron en TVE (me impactó porque una paciente de Carter se suicida y él se echa a llorar... soy masoquista, lo sé xP). Quo Vadis?, de la octava temporada, porque me lo perdí y es Carter/Susan (surrealista, lo sé, pero necesito verlo, al igual que me bajé La tormenta I y II porque era el capítulo Carter/Lucy... pairing que, por increíble que parezca, no me molesta en absoluto). Y, finalmente, Medianoche y Motor, los dos últimos capítulos de la temporada 11 y que necesito tenerlos porque es ANGST a más no poder (quien los haya visto sabrá por qué).
Y ahora pensaréis... "vale, ¿y a mí qué coño me importa lo que estás contando?". Sigh. Personas de poca fe... Urgencias, Expediente X y Perdidos serán las únicas series con las que os podría calentar la cabeza, lo prometo :P Es lo que tiene haberse tirado 15 días apartada del mundo, que no tenía nadie con quien frikear a gusto (bueno, al principio sí pero luego ya no)... ahora me ha tocado desquitarme y el pobre que tiene que soportarlo es este triste y desvalido blog. Pobrecito *le revuelve el pelo.
Volveré con posts más serios, de verdad... es que estoy tan cansada y tan perezosa que sólo me apetece escribir sobre trivialidades y frikadas xD Ahora me esperan dos semanas de reclusión en casa (ojalá fuera voluntaria). Qué dura es la vida del estudiante (fin del sarcasmo). Por cierto, he estado pensando en comprarme una camiseta que ponga "no voy al FIB", ¿qué opináis? (fin del segundo sarcasmo con mala hostia. Elb, carinio, no va por ti, gracias por tus llamadas en el concierto de los Cure :**************).