lunes, octubre 10, 2005

Rain, I don't mind. Shine, the weather's fine

Aprovecharé unos pocos minutos, tecleando como siempre desde un ordenador ajeno (echo de menos mi trastejo de pc en el que tengo metidas tantas frikadas) para poneros un poco al día. Y, a pesar de ello, me doy cuenta de que no tengo mucho que decir. O quizá acabo de escribir esta última frase como un intento de justificación por si me sale un post corto y estúpido. Quién sabe. Lo único que tengo claro ahora mismo es que Granada se ha despertado gris y enfadada, y yo he respondido quedándome debajo de la mantita azul de mi segunda casa en Granada y con la migraña del infierno pegándome latigazos en el cerebro.

No es una buena forma de empezar un lunes, no. Tampoco es una buena manera de empezar un post, pero qué se le va a hacer. Llevo unos días un poquito gris también, así que me he escapado de mi realidad y me he refugiado entre los brazos de un ninio-sin-pc con la amenaza de no salir hasta que mi cerebro no responda de una puñetera vez. Me he dado cuenta de que me cuesta habituarme a los nuevos escenarios, y también me he percatado de que estoy envejeciendo. Puede que el término suene en plan "me estoy volviendo una abuelita", pero lo he dicho con un sentido positivo. Estoy cambiando a pasos agigantados, y creo que tiene que ver con el síndrome de la titulitis que me lleva acechando desde hace un par de semanas. Ahora me interesan otras cosas, tengo la mirada puesta en un futuro que antes no tenía en cuenta, y me estoy volviendo incluso responsable y... ¿cómo decirlo? ¿madura? sí, quizá sea esa la palabra aunque me dé un poco de repelús.

Quiero trabajar, quiero empezar a traducir profesionalmente, quiero independizarme del todo, quiero dejar de ser estudiante, quiero hacer el CAP o las cosas que están haciendo mis antiguos compañeros de clase, quiero jugar a ser una adulta aunque a todo el mundo le dé pena porque sigo atrapada en un cuerpo de adolescente, quiero poder ir a secretaría y exclamar "¡Vengo a pedir el título!" y que me respondan "Eso, eso, a ver si te vas de una vez de la facultad". Quiero, quiero, quiero... I want to do something that matters, decía Trent, y como siempre me inclino ante su maldita sabiduría.

Este año va a ser el año de la metamorfosis, lo sé. Y aunque es lo que más deseo en el mundo aún me queda un poco de miedo infantil, ése que te empuja a agarrarte a las faldas de tu mami para que ella te proteja. Temo al cambio y a no habituarme a mi nueva situación. Pero sé que en una semana o dos podré salir de esos brazos que ahora me proporcionan cobijo y seré capaz de dar mis primeros pasitos hacia la luz.

Y, joder, me encanta la facultad este año. Voy a traducir uno de mis libros preferidos, uno que justamente mencioné unos posts más abajo. Powder, sin ir más lejos. Dan ganas de ponerse a brincar de alegría :) *lo hace porque le apetece. Granada no está sacando por ahora las uñas, lo cual es de agradecer. Estoy descubriendo nuevos rincones, nuevos lugares por los que adentrarme con la música en busca de la inspiración que estoy sacrificando a cambio de la metamorfosis. Me da miedo porque se acerca noviembre y quiero escribir otra nanovela de 50.000 palabras y con todo este asunto aún no me he parado a pensar en situaciones ni diálogos. Tengo el argumento completo dividido en capítulos, pero en esta ocasión no va a ser una historia de rock and roll... a veces quisiera retomar a mis E&M, pero lo mejor será comenzar algo desde cero. ¿O no? En cuanto me reponga me iré a andar todas las tardes para buscar espacios que me inspiren...

Voilà, tal y como pensaba este post se ha convertido en la medicación que llevo buscando desde esta mañana. Ya me siento un poco menos gris...

Aldery dixit 4:10:00 PM - Fotolog


.:::...:::.