viernes, octubre 21, 2005

Ella

Leonor, con su sonrisa tímida de niña buena.
Su falda con tul negro, su corpiño ajustado, una flor roja en el pelo y unas botas del mismo color.
Susurrando "gracias" entre canción y canción como si entonara una nana.
Riéndose de las bromas y borderías de Pelayo; robándole la botella de agua.
Mirando de reojo a Óscar con una sonrisita mientras él toca la trompeta.
Agarrando los bordes de su falda y pegándole tirones como una niña pequeña.
Cantando con los ojos cerrados, aferrándose al principio al micrófono con angustia para que ésta se tornara luego en un jugueteo travieso, moviendo los brazos, contoneando levemente las caderas y paseándose por el escenario al ritmo que le marcaba la música.
Respondiendo con timidez a los "guapa" y "te quiero" del público. "Y yo a ti", dijo ella, y todos suspiramos en nuestro interior.
Cantando con la pasión con la que sólo ella puede cantar, riendo y disfrutando con nosotros.
Leonor, la muñequita de porcelana de labios rojos que anoche encandiló a toda Granada.
Ay, Leonor, Leonor...

(por si alguien aún se lo pregunta, anoche fui al concierto de Marlango. Los vi en primera fila y fue maravilloso, la música suena mucho mejor que en estudio... Preguntad a Andrés o a M, ellos también los vieron...).

Aldery dixit 7:45:00 PM

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