miércoles, mayo 11, 2005

Some memories are best forgotten

Y ese era el quit que tuve en IRC durante meses y meses... *fin del ataque de nostalgia

La primera vez que vi Memento, hace ya algunos años, he de reconocer que lo hice por Guy Pearce. Conocía al buen hombre desde hacía siglos, cuando sólo unos pocos elegidos sabíamos de sobra que el chico tenía talento. De hecho, L.A. Confidential (mi película favorita, como sabréis) no hizo sino aumentar mi admiración hacia ese australiano con voz de barítono y mirada inquisitiva.

Pero Memento era mucho más que eso. Supongo que sabréis que tengo una facilidad pasmosa para obsesionarme con algo, y cuando eso sucede no dejo de documentarme e investigar acerca del tema hasta no saber ABSOLUTAMENTE TODO al respecto (sin ir más lejos, el otro día me compré otro libro sobre John Lennon... ¿fan enferma yo? Bah xD). Leí el guión, investigué todo acerca del argumento y sus posibles fallos, todas las teorías habidas y por haber. Si hasta investigué acerca del trastorno de memoria a corto plazo (lo cual me vino de perlas para el proyecto de terminología el año pasado, que ya sabéis que mi grupo lo hizo sobre Procesos de la Memoria, asignatura de 5º de Psicología de la que según los estudios que nos hicieron podríamos examinarnos de ella sin problemas (teniendo en cuenta que, como no hago uso de ese conocimiento, se me va oxidando conforme pasa el tiempo...).

Por supuesto, y como sucede con todas mis obsesiones puntuales alrededor de algo que no va a evolucionar con el tiempo (es decir, no es lo mismo que me dé por una película que por un grupo que seguirá sacando discos a lo largo de los años; y no es lo mismo obsesionarme por una película aislada como Memento que por una saga completa como Star Wars) al final se me acabó pasando poco a poco.

A principios de este cuatrimestre, descubrí que íbamos a subtitularla. Y yo, que me conozco más que a todas las cosas (bueno, a veces), lo primero que pensé fue "oh-oh". Y tenía razón, porque me he vuelto a obsesionar con ella. Tanto, que he rebuscado el relato original en que se basó Christopher Nolan para realizar la película. Dicho relato, Memento Mori, fue escrito por su propio hermano, Jonathan Nolan. Claramente influyó a la película, aunque tiene detalles bastante diferentes que lo convierten en un relato buenísimo.

Dado que no he encontrado ninguna versión en castellano, he decidido traducirlo yo misma. Para algo estoy a punto de licenciarme en mi carrera, aunque no haga la traducción literaria hasta el año que viene, y así veis de paso cómo es mi trabajo xDDDD Ignorad el exceso de comas y yuxtaposiciones, no es que se me haya ido la olla sino que el estilo del original era así y yo no soy nadie como para cambiarlo (eso sí, lo que sí he cambiado es la repetición obsesiva del nombre del protagonista, que pone histérico a cualquiera que lo lee).

Lo traduje en una tarde, es muy cortito y no tenéis que leerlo si no queréis. Es que me apetecía compartirlo, eso es todo....

Memento Mori


(No me pongáis muy verde... xDDD)

Aldery dixit 5:36:00 PM

.:::...:::.