martes, mayo 17, 2005

Prayers for Rain

Existen momentos en la vida en las que uno debe detenerse y apartarse un poquito para contemplar su propia vida como un cuadro, lo suficientemente lejos como para observarla en conjunto pero para poder apreciar también ciertos detalles que pueden escapársele a uno si da un paso más atrás. Entonces es momento de mesarse la barbilla, murmurar un 'ajá' y regresar al camino; o fruncir un ceño y exclamar: '¿Pero qué coño estoy/estás haciendo?'

Eso es lo que me ha pasado, teniendo en cuenta la segunda opción. Es como si hasta ahora una vocecita me hubiera dicho que tal y como llevaba las cosas estaba haciendo requetebién; y hace unos minutos ha despertado la otra vocecilla del inconsciente (también conocida como mosca cojonera) que no ha hecho sino recordarme punto por punto las cosas que tendría que haber hecho ya y que aún no he cumplido, escondiéndome tras una larga hilera de viejas excusas que ni siquiera yo me creo.

El tema es el académico, por supuesto, principalmente porque he amenazado a la vocecilla para que como se le ocurra sacar a la luz otros ámbitos diferentes... me la como con patatas. Así de claro.

Todo ha sucedido en cuestión de unos minutos: me ha empezado a remorder la conciencia porque no he hecho nada de provecho en todo el findesemana (por temas de salud, principalmente, aunque esa es una de mis viejas y sobadas excusas). Tengo una entrega de subtitulación bastante larga para el jueves y aún no he hecho casi nada. Entonces me he dado cuenta de que no he hecho tampoco una que tenía que entregar el jueves pasado. Y tampoco he rellenado un cuestionario para los foros. Y luego me he acordado de cierto trabajo individual para jurídica del cual me había olvidado completamente... y del examen de Programación, que puede que lo adelanten a finales de mayo/principios de junio.

Ahí ha sido cuando me ha entrado el canguele, hablando en plata. Y, para más inri, no se me ha ocurrido otra cosa que hacer una lista (yo, como Earl de Memento Mori, soy ADICTA a hacerme listas con todo y a colocar post-its por todo mi cuarto... Deira puede dar fe de ello) con las cosas que debería haber hecho o que tengo que hacer. Madre de Diox. Ya ni siquiera me he reprendido a mí misma porque, total, de nada sirve. Ya no sirven las regañinas en plan "a este paso no apruebas ni una, no te confíes después de la potra que tuviste en el primer cuatrimestre, a ver si te motivas un poquito más y vas a clase en lugar de pasarte las horas compadeciéndote porque eres una maldita irresponsable..."

Porque eso es otro tema: La desmoralización. Últimamente no sé qué me pasa (bueno, o quizá sí, pero aún no he tenido tiempo para analizarlo) que estoy des-moralizada, des-encantada, des-animada, des-motivada... Todo con la partícula des delante, por supuesto. Ya ni siquiera tiene que ver con lo que decía unos posts más abajo acerca de que me esperaba de la carrera otra cosa mucho mejor. No, esta vez tiene que ver conmigo... y al final todo resulta en un agobio monumental que acabo pagando con los de siempre, siendo incapaz de comer, dormir... y en definitiva, vivir en condiciones. Sin hacer las cosas que debo; y si al menos dedicara el tiempo que pierdo a cosas productivas aunque inútiles como a escribir ciertos relatos que debo y otros menesteres... pero de eso tampoco nada.

Esto no quiere decir que me pase el día vagando como un alma en pena (bueno, en realidad es algo muy cercano xD). Quizá es que soy una quejica redomada que debería estar durmiendo en estos momentos en lugar de postear sandeces (ya sabéis que las 2 de la mañana es mi hora mágica de un tiempo a esta parte XDDDDD). Tampoco es que esté con una depresión del quince, que no es el caso. Sólo estoy mosqueada conmigo misma, porque parece que no sé qué quiero hacer con mi vida y me dedico a conformarme con lo mínimo en lugar de luchar para llegar al punto que quiera de la mejor manera posible.

En estos momentos es cuando me acuerdo de la dicotomía que se cierne sobre mi persona y me echo a reír. Es decir, esa clara división que hay entre Aldery y Eli. Muchos de vosotros opináis que soy una persona transparente y que en persona soy tal y como me muestro por aquí o por IRC/MSN. Huh-huh. Fijaos que las personas que me conocen de verdad dicen que soy ambigua e inconstante (ugh, esto ya lo he tratado en capítulos anteriores, así que mejor lo dejamos). Quizá Ald sea la que tira para adelante sin importarle nada, y luego llega Eli y le dice al oído: "Oye... ¿sabes que estás estudiando 4º de traductores en Granada y tienes cosas mejores que hacer en lugar de pensar en las musarañas?". O quizá no. Aunque en ciertos tests psicológicos que no he vuelto a repetir por mi bien propio me salieron ciertos rasgos esquizoides, así que lo del trastorno bipolar no sea una idea tan descabellada del todo xDDDDDD Es coña, gentecilla xDDDDD

Aunque no puedo negar que esa especie de trastorno me dejó una profunda huella hace muchos años. Muy pequeña, trasteando en la biblioteca de mi abuelo, descubrí un magnífico libro titulado Las tres caras de Eva, escrito por el psicólogo Corbett H. Thigpen y que recomiendo encarecidamente. Trata el estudio acerca de una mujer que poseía un trastorno de personalidad post-traumática del que surgieron una serie de personalidades alternativas. Posteriormente descubrí que filmaron una película en 1957 bajo el mismo nombre, basándose en el libro, y que su actriz protagonista ganó un Oscar.

El tema es que tardé un par de días o tres en leérmelo y me acojoné. Soy una maldita hipocondríaca y pensé que yo sufría ese trastorno. ¿Por qué? Los lapsus de tiempo, los cambios repentinos de humor. Cuando se lo dije a mi madre se rió de mí, claro, y yo acabé por tomármelo a coña. Y, fijaos por dónde, ya veis lo que me dijo el condenado test del demonio (¿alguien se pregunta por qué no me gustan los psicólogos? Porque nunca jamás me han dicho algo bueno, siempre cosas malas xPPPP).

*mira arriba

Hay que joderse, empiezo hablando con que estoy agobiada por los encargos de la facultad y termino con trastornos bipolares, libros recomendados y tests psicológicos que me hicieron hace cuatro años.

*sacude la cabeza

El asunto, resumiendo de una vez, es que soy una maldita dependiente. Necesito que alguien esté ahí en todo momento para llevarme por el buen camino y recodarme cómo hacer las cosas bien y las razones por las que estoy equivocándome (sin herir mis sentimientos u orgullo, claro, que soy una maldita sensiblera y hacerme llorar es tan fácil que os asustaría xD). Necesito que alguien me siente en la silla, me diga "ponte a estudiar, vaga de mierda" (bueno, mejor sin insultar, ¿eh? ^^U) y se quedé ahí pendiente de que no se me vaya el santo al cielo (teniendo en cuenta que una tiene sus límites y necesito que me saquen a la calle como a los chuchos). Y también necesito que haya alguien para darme la palmadita de turno en la espalda y que me recuerde "estás haciendo las cosas bien, así me gusta, esa es mi chica".

Sé que puede parecer horrible. Pero, a diferencia de lo que pueda pasar por vuestras cabezas, no tiene que ver con un desmesurado afán de protagonismo. Simplemente, me he dado cuenta de que no puedo hacer las cosas sola. Bueno, sí que puedo, pero eso conllevaría hacerlo todo en el último minuto y que luego me salga un churro. Y sé de sobra que lo que acabo de confesar demuestra una tremenda falta de personalidad, que a mis veintiún años y medio ya debería valerme por mí misma y no permitir que vaya alguien cogiéndome de la mano.

Pero es que la cuestión no es esa. No necesito que vaya nadie cogiéndome de la mano porque sé perfectamente a dónde tengo que ir y cuáles son los caminos para llegar. Sólo necesito a alguien a mi lado, alentándome a continuar. Como si fuera una especie de carrera. No estoy ciega, no preciso un perro lazarillo. Sólo necesito a ese público incondicional y espontáneo que se coloca a un lado de la carretera a animar a los ciclistas aunque no tengan ni repajolera idea de quiénes son. [atención, nota friki] Soy como Hideki y necesito una Chii que alce un puño y me grite "¡Ánimo!" de vez en cuando. [fin de la nota friki].

Sé que hoy por hoy tengo al menos un par de personitas que pueden encargarse personalmente de tal menester, pero ya sabéis que si no suelto las cosas luego no duermo tranquila. Además, un post acerca de mi psique entre tanto frikismo nunca viene mal, ¿verdad? De todos modos, para eso está este maldito y veterano blog, para escupir de vez en cuando mis preocupaciones y que, de paso, os percatéis de que no soy perfecta ni pretendo demostrar que lo soy. Que tengo mis defectos y mis debilidades, y que eso no me hace en absoluto peor persona. Porque, por mucho que me agobie, yo seguiré regalando sonrisas y haciendo feliz al personal, que no me cuesta nada. Porque ya sabéis que altruista soy, y un rato.

Y hasta aquí puedo leer :P

Aldery dixit 2:25:00 AM - Fotolog


.:::...:::.