jueves, abril 07, 2005
Why aye, man!
Desde luego, basta con querer convertirme en una persona civilizada y responsable para que me informen que no hay clase hasta el lunes. No, no es que mi facultad haya estallado por los aires repentinamente (aunque me sé de más de uno y una al que no le molestaría en absoluto xD). Au contraire, mis profesores se han puesto de acuerdo para presentarse a las oposiciones o ir a congresos en vete tú a saber donde (y luego dicen que la profesión del profesor es sacrificada... pues sí, no hay más que ver a mis padres para comprobarlo, pero ellos no se van a Estados Unidos en plan chachipiruli a dar conferencias sobre interlingüística o multiculturalismo, oiga).
Para más inri, el viernes es la fiesta de mi facultad, así que supongo que, además de las consabidas entregas de premios y conferencias, habrá algún macrobarril y esas cosas tan majas que hacemosn los granainos en todas las fiestas de facultades que se precien. Así que si ese día queréis buscarme... no vayáis a mi facultad xDDDDD Probablemente estaré deambulando las calles de Granada con mi tejoncillo favorito en busca de algún vestido apañado para llevarlo a la graduación (¡sí! ¡me gradúo como los yankis! ¡la nena ya es mayó! :D), aunque si no lo encuentro tampoco es que me vaya a deprimir ni nada xDDDD
Lo que pasa es que me gusta hacer el canelo y a Deirus no le importa acompañarme para dar el visto bueno (o malo) junto a los probadores xDDDD Supongo que será porque no soy como el resto de tías de la humanidad en plan "doy quince mil vueltas a la tienda, me pruebo cien cosas, digo 'luego vuelvo' y cuando vuelvo ya no está lo que quiero". Si es que hay que ser pringada... mi lema es el veni, vidi, vinci y cuanto menos tiempo tenga que pasar de tienda en tienda, mejor (el año pasado el record fue que me compré el único vestido que me servía de la primera tienda a la que entramos... mwahahahahaha) ¿Se anima alguien? ¿No? Lo suponía xD
Joder, ya empiezo con los malditos posts sobre ropa y consumismo en los que releo lo de arriba y siento pena de mi misma, sigh -_-UUU Algún día averiguaré la razón por la que se me va la pinza con tanta facilidad...
... porque la cuestión es que yo venía a hablar del concierto de Mark Knopfler al que asistí el pasado sábado 2 de Abril en el reinaugurado Palacio de los Deportes en Madrid. Mi padre y yo tenemos una enorme coña al respecto, y es que después de último concierto que fuimos allí - que fue el de Eric Clapton en Mayo de 2001 - el susodicho palacio echó a arder y hemos vuelto ahora que lo han renovado. Lo mismo somos gafes o algo xD
Lo cierto es que nos pegamos el palizón de nuestra vida, porque tuve la feliz idea de ir a Madrid directamente desde Granada en bus con mi señora hermana, que vino a Granada el día anterior para salir de parranda y nos lo pasamos de miedo. Anécdotas mil, para variar, pero prefiero callármelas porque... en fin xD Merece la pena señalar que fui al pub Camel por primera vez desde que estoy en Granada (o eso creo) y, al menos en el aspecto musical, no me defraudó. Mucho rock, mucho ochenterismo, canciones míticas... eso sí, el ambiente al cabo de un rato se hacía irrespirable y en un par de ocasiones tuve que salir a la calle para poder respirar oxígeno y no morir en el intento. Es que tengo los ojos delicadísimos y el humo de los pubs me los deja hechos polvo v.v
Así que, tras dormir poco y mal nos enfrentamos al viaje de cinco horas en el bus hasta Madrid comiendo bocadillos que en algún momento estuvieron calientes y chocolatinas; y haciendo el perla con la película que ponen (es decir, no nos ponemos los auriculares e inventamos lo que dicen los personajes... tipo informal, lo sé, es un hobby xD). Afortunadamente mi padre nos estaba esperando en la estación del sur para irnos directamente al Palacio de Deportes, ya que abrían las puertas a las 20.30 (aunque teníamos asientos reservados y tal).
Ahí comenzó la pesadilla *música tétrica de fondo
En primer lugar, llama mi madre al teléfono diciendo que la casa se está inundando. ¿Será una gotera? ¿un agujero? ¿un pájaro? ¿un avión? Pues la culpa había sido de mi señor padre, alías BricolageFather, que había tenido la feliz idea de hacer agujeros en la pared para la enoooorme cantidad de cables que hay por mi casa (algún día os hablaré de todos los ordenadores, electrodomésticos y cableado que la surcan) y la pintura plástica no había resistido a la lluvia. ¿Conclusión? El salón estaba inundado y el agua empezaba a surcar el largo pasillo del espejo...
Afortunadamente, BricolageFather llamó a un amigo suyo para que fuera a librar de mi madre del entuerto (que ya es mala suerte que sucedan estas cosas justo cuando sólo está ella en casa) y todo pareció más o menos solucionarse.
Pero la historia aún no había finalizado.
A mitad de las calles del centro de Madrid ("Papá, con lo fácil que es coger el metro para evitar este barullo y vas y te metes con el coche por pleno centro" "Cállate, niña, y mira el mapa") el coche empezó a hacer ruidos raros. Al parecer, el motor se estaba sobrecalentando.
Y, de repente, del capó empezó a salir humo.
Podría decir que vi la muerte cercana (con mi padre conductor, que es el amo de la carretera, la veo cerca demasiadas veces, a decir verdad) pero no hubo ninguna película de mi vida ni túnel con gente al fondo, así que el terror a morir se tradujo en un ligero dolor de estómago. Lo cual, en mi caso, no es raro. Me mordí la lengua para no decir ninguna de las coñas que me caracterizan, porque cuando mi padre aparcó en una zona no autorizada (por lo que tuvo que disculparse con la Guardia Cerril) se me escapó un "¿Cómo se llama la película? ¡Una serie de catastróficas desdichas!" y os juro que si las miradas matasen habría un mapache menos en el mundo :D
Tras una hora repartiendo nuestro tiempo entre buscar aparcamiento o parking y que el coche no explotara, conseguimos meterlo en un aparcamiento que cerraba a las doce en punto de la noche. Era un riesgo, pero no estaba el asunto como para exquisiteces, así que decidimos dejar el coche y pirarnos al lugar del concierto (cronometrándonos para saber a qué hora tendría que volver mi progenitor al aparcamiento en caso de que el tito Knopfler se emocionara xD).
Juro que no me quedé tranquila hasta que me quedé sentada en mi asiento azulito y cómodo en ese pedazo de edificio nuevo y chulísimo, con el escenario no demasiado lejos donde vislumbré un montón de guitarras chulísimas y babeables. A mi lado, un señor que había tenido el valor de ir al concierto solo. Enfrente, una pareja de amiguetes cuarentones con unos prismáticos y emocionados de más. Delante de ellos, un doble de este señor que afortunadamente abandonó su sitio porque era más largo que un día sin pan (¡y pude ver el concierto perfectamente! *se emociona). Detrás nuestra, una petarda con voz excesivamente chillona que no paraba de chillar y cantar desafinando. Menos mal que no se sabía las letras de las canciones, que si no...
Mi hermana y yo fuimos al WC antes de que empezara el concierto, y allí contemplamos una imagen que pasará a los anales de la historia por su surrealismo: la cola de los tíos era el triple de larga que la de las tías. Luego descubrimos que era porque estaban limpiando el WC de caballeros, pero la reacción inicial fue de "hostiaputa, ¿por qué no nos hemos traido la cámara?" xD De hecho, un señor cincuentón estaba bastante enojado al respecto e increpaba a las señoras de la limpieza (muy maleducadamente, por cierto, me entraron ganas de pegarle una patada en la boca ¬¬) que "le daba igual si estaban limpiando, que en tres minutos pensaba entrar, porque él no tenía culpa de que su inteligencia -la de ellas- fuera reducida". Vamos, no le hostié porque mi escasa altura me lo impide ¬¬
Y ahora, después de los prolengómenos, pasaré directamente al concierto.
A grandes rasgos, fue increíble. La acústica del lugar es, simple y llanamente, acojonante (no como el Palacio de Vistalegre, que vergüenza les tenía que dar) por lo que sonó bastante claro y potente. No había teloneros, así que pudimos disfrutar del tito Mark de cabo a rabo.
Comparándolo con el concierto al que fui hace 4 años en su gira anterior, hay varios puntos a favor y en contra. Se nota que han pasado los años, porque a Knopfler se le va notando torpón con el tiempo (el solo de Sultans of Swing podría haber sido mucho mejor, era como si no supiera actuar espontáneamente) aunque en algunos temas estuvo soberbio. A favor, el batería. El de hace 4 años no daba ni una pero este es bastante bueno. Puedo incluso perdonarle que entrara tarde y mal en Money for Nothing (cagándola considerablemente... son detalles que suelen pasar desapercibidos, pero tened en cuenta que soy una friki musical xD).
Tocó bastantes temas de sus cuatro álbumes en solitario aunque, como era de esperar (y porque si no el público se le tiraba encima) repasó gran parte de los temas míticos de Dire Straits (grupo que lideró en su tiempo, por si no lo sabéis). Intercaló partes eléctricas con un set más acústico con banda típicamente folk (americano, con contrabajo incluido) y unos bises impresionantes.
Por supuesto, no faltaron las de siempre: Brothers in Arms, Walk of Life (momento en que decidí darle envidia a alguien, mwahaha), Romeo and Juliet, So far away... aunque he de decir que, personalmente, el mejor momento de la noche fue cuando tocó Speedway to Nazareth y Telegraph Road seguidas. Ambas canciones, sobre todo la segunda, me ponen de lo más mística, y la coda final de Speedway junto al conocidísimo riff de Telegraph Road me pusieron los pelos como escarpias. Sólo por esos momentos ya había merecido la pena pagar el precio de la entrada (y eso que no me compré camisetas porque no me gustaban mucho y eran del último disco, que no es muy bueno que digamos).
Por supuesto, y como guinda del pastel, finalizó el concierto con el tema central de la banda sonora de Local Hero (en España la tradujeron por Un tipo genial, con Burt Lancaster y Denis Lawson - tío de Ewan McGregor que haría de Wedge en la trilogía original de Star Wars - entre otros), titulada Going Home, frente a un cielo estrellado y miles de mecheros encendidos entre el público (ahora se lleva encender móviles, lo cual me parece una soberana gilipollez).
Salimos como zombies del lugar, como un rebaño de ovejas... a partir de ahí, y debido al sueño, sólo puedo decir que cenamos a las afueras de Madrid, que me quedé frita hasta Ciudad Real y que a partir de ahí ya no me pude dormir porque se puso mi hermana a conducir y todavía no confío en ella xDDDD Así que me puse a llevar a cabo mi afición favorita cuando vamos en coche de noche: mirar constelaciones. Puede sonar pedante, pero desde muy chiquitilla mi padre me ha inculcado su pasión por la astronomía y me ha enseñado a reconocer ciertas estrellas (de hecho, me compró el Planetario de la gama de jueguetes estos tipo Solarnova, etc etc). Pude localizar la estrella polar sin ningún problema, aunque no encontré a Orión (mi constelación preferida)...
Eso sí, mi padre ya me ha enseñado Canis Maior, con esas dos hermosas estrellas que tanto se quiere entre sí: Sirius y Adhara. ¡JA!
(joder, pedazo de post... ya no escribo más hasta dentro de un mes, ¡ea! xD)
Aldery dixit 1:43:00 AM
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