jueves, abril 21, 2005

Sometimes you make me feel like I'm living at the edge of the world

Esta madrugada (o más bien hace un rato), presa de un insomnio que me hace delirar con personajes de relatos que aún no he escrito, me hace escribir pozoñerías en la parte de atrás de los apuntes de programación, y que me hace temer al reloj y a la facultad (porque, maldita sea, tengo clase a las 9 y son las 6:30, así que me sé de una persona cuyo arranque de responsabilidad va a ser cortado de cuajo gracias a la mala idea de Morfeo) lo he dado todo por perdido y he decidido levantarme para tomarme un tranquilizante. Así, de paso, hacía el trabajo de Traducción 14 para enviárselo a la profesora, ya que era más que obvio que no voy a poder ir a clase y los encargos de esa asignatura tienen fecha y hora límite.
Así que he alargado la mano a la "mesita" de noche, hacia el interruptor de mi lamparita morada... y aquello ha pegado un petardazo tremendo. Menos mal que he reaccionado a tiempo y he apartado la mano rápidamente, acompañándolo con un ligero gritito de sorpresa... porque la bombilla ha estallado (sin razón aparente) y se ha partido en varios pedazos desiguales que han caido al suelo, sobre la alfombra.
Me he quedado atónita mirando a la lámpara, y luego a los cristales, mientras un ligero olor a quemado ascendía por mis fosas nasales. Si me pongo a armar ruido a estas horas mientras recojo los cristales y luego me pongo a teclear incesantemente... ¿se percatará mi vecina que no he pegado ojo en toda la noche?
Lo mejor de todo es que en lo único que he sido capaz de pensar, en esta habitación a oscuras levemente iluminada por la luz azul para niños miedosos, ha sido:
"Joder, que esto no sea una señal..."

Aldery dixit 6:27:00 AM

.:::...:::.