martes, abril 12, 2005
At last, so long, farewell!
Lo cierto es que tras la noche de un duro día con horas y horas de traducción, momentos surrealistas, encerramiento voluntario y cantidades ingentes de gummys rojos incluidos, lo último que se me había pasado por la cabeza era postear. Porque me he tirado un findesemana magnífico (supongo que lo habréis notado por mi ausencia, cof cof xD) e idílico, lo que conlleva que necesito una cura de sueño urgente. Por eso me he quedado hasta tarde, para terminar la traducción de archivos de software que tengo que entregar mañana y levantarme así a la hora que me diera la gana.
Pero resulta que hoy tengo una buena razón para hacerlo, así que por media hora de sueño que pierda no creo que me vaya a pasar nada (¿o sí? *mira a su alrededor asustada por si está Morfeo mirándola mal con los ojos como dos bombillitas rojas).
Ya es un hecho: el año que viene me voy del colegio. A un piso (¿a dónde si no, cenutria? sigh...)
Mi angustia creciente conforme pasaba el tiempo ha sido bastante patente, o al menos eso creo (sobre todo para los que me aguantáis en MSN, vida real y derivados). Mi principal problema era que quería despedirme de este antro de perversión como sea, pero no tenía ni dónde, ni cuándo, ni cómo ni con quién.
Y digamos que, queridos amigos, para una estudiante media esas son unas cuestiones esenciales. Porque digo yo que os figuráis que a mí y a mis traumas infantiles no nos atrae la idea de vivir sola en una casa con pasillos, espejos y demás rincones raros ^^UUU
Irme con las de mi colegio era ya una batalla perdida. Las de Farmacia (3 en total) acaban en Febrero por lo de las prácticas tuteladas. Las otras dos tienen todas las papeletas para irse de Erasmus o quedarse en el colegio otro año más. Y el resto ya vive en pisos y no me relaciono lo suficientemente con ellas como para llegar con todo el morro y decir "¡hey! ¡sé que paso de vosotras pero acogedme en vuestra morada!". Resulta que yo tengo unos principios morales que seguir y entre ellos no se encuentra el gorroneo gratuito a largo plazo ^^U
Y con la gente de mi facultad... la mitad son de Granada, tienen pisos ya o no tengo con ellos/as la suficiente confianza... Y, realmente, no voy a aprovecharme de mi pobre Lur a estas alturas (sé que puedo ir a tu casa cuando quiera, pero jo, me sabía mal :*****). Así que la cosa estaba bastante chunga, yo le había dicho a Deirus que si para Semana Santa no encontraba nada me iba a tocar ponerme las pilas... y ya hace un par de semanas desde que las vacaciones acabaron. Así que a mis pesadillas recurrentes con Samara, la situación económica de mi familia (algún día os lo contaré xD), los examenes a los que no voy y las lentejas con chorizo se le unió otra aún más surrealista: el piso que aún no había encontrado. Y era angustiante, de verdad -__-
Pero el sábado se produjo la revelación del siglo: Alu quiere acogerme en su morada. Hace unos días le envié un sms y le solté de coña que si estaba pensando en cambiarse de piso que buscaran uno de cuatro porque yo me acoplaba. Y se lo tomó más en serio que yo, porque en mitad de un restaurante mexicano me soltó la noticia.
Alu: Oye, nena, ¿iba en serio lo del mensaje de venirte?
Ald (¡ostras pedrín!): ... Pues claro, ¿tienes algo que proponerme?
Alu: Hombre, depende de si es una cosa segura o aún no sabes si te vas a ir del colegio o si tus padres te dejan...
Ald (emocionadísima): ¡¡¡Claro que me voy!!! Y mis padres me dejan, por supuesto (tuve que tomar ciertas medidas de coacción pero no salieron especialmente heridos @.@). ¿Es que vais a buscar otro piso?
Alu: No exactamente. C se quiere ir a otro piso con gente de su clase, así que en principio te vendrías con B y conmigo. Claro que, si encontramos algo mejor, pues nos mudamos y ya está... ¿qué dices?
Os podréis figurar mi respuesta... Si al final se cambian de piso, por mí perfecto. Si nos quedamos en el que están este año, tampoco hay problema (aunque necesito que sorteemos habitaciones, que requiero una cama mayor de 90 y no precisamente por mi altura, he dicho). Está situada en pleno centro y no es una zona especialmente ruidosa... ay, que me voy a un piso *llora de la felicidad
Ahora que contemplo mi huida cada vez más cercana ya no pienso en el colegio como una maldita jaula, sino como el paso antes de la libertad (en serio). Si hasta he comido y cenado con esta gente... De hecho, esta noche lo pensaba: "El año que viene podré remolonear lo que quiera después de cenar, charlando en la mesa sin que venga ninguna monja a regañarnos para que llevemos las bandejas..."
Y ahora resulta que tengo que dar una foto de carnet mía para las coñas a las finalistas (lo que hay que aguantar -___-) y otra de cuando era pequeñaja para que el resto de colegialas intenten averiguar cuál soy XDDDDD A lo tonto quedan dos meses de curso y ya están todas las pavas emocionadas con los rayos uva y el modelito que van a llevar a la fiesta (¡pues yo ya tengo vestido de graduación, podéis preguntarle a Deirus!. ¡Fue llegar y besar el santo! xD).
Ah, y el padrino de mi promoción (del colegio, no la facultad) va a ser Luis García Montero. Interesante 0.o
Aldery dixit 2:12:00 AM
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