viernes, noviembre 12, 2004
My so-called friends
Argh. Entre el NaNo y lo que no es el NaNo, vamos apañados.
No hay mucho que contar, esta semana me he limitado a ir a clase cuando he podido y el resto del tiempo lo he dedicado a traducir y/o escribir. Me gustaría haber vivido algo más interesante para poder relatarlo aquí, pero ahora mismo no es posible. También me gustaría poder escribir algo imaginativo u ocurrente, pero estoy reservando todos mis accesos de inspiración para la NaNovela (ya sólo me quedan 15.000 palabras para acabarlo, pero tengo intención de acabar la novela aunque supere las 50.000 del reto... de todas formas, tengo tiempo de sobra (sic)).
Últimamente he pensado mucho en el valor de los amigos, en lo triste que resulta perder por completo el contacto con personas a las que hacía unos años consideraba mis mejores amigos. Me puse a recapacitar acerca de ello y me entró una tristeza enorme, porque cada vez que vuelvo al pueblo mi círculo se reduce a los Black Widow, a pesar de que antes podía recurrir a mis ninias y otra más gente. Me da pánico acabar la carrera y que suceda lo mismo con la gente que tenga en Granada, irme un año (o los que sea) a trabajar por ahí y que cuando vuelva todo el mundo haya continuado con sus vidas, olvidándome en el proceso.
A veces, cuando volvía a mi casa en Almadén, pasaba delante de la Casa de la Cultura, en cuyo muro una amiga de la escuela y yo habíamos escrito hace más de diez años "E y C amigas para siempre". El año pasado pintaron el muro y creo que con la capa de pintura desapareció el último retazo de una amistad que se perdió hace muchos años. Hace poco volví a contactar con ella, pero algo se había perdido en el camino. Ya no somos las mismas crías de hace años cuando nos servíamos de paño de lágrimas en los recreos del cole. A veces la veo incluso como una completa desconocida si no fuera por ese pasado que compartimos juntas.
Y como ella, tantas otras personas. Gente que tuerce la cara cuando se cruza conmigo por la calle. Algunas de esas personas que en su tiempo me calificaron como "mejor amiga" ahora son amigas de mi hermana. Qué irónico. Una de ellas, de hecho, se presentó el otro día en mi casa para hablar con ella. Mi madre llegó a la habitación para decirme "Oye, fulanita está ahí fuera, ¿por qué no vas a decirle hola?". Yo le dije "Por la misma razón por la que ella ni siquiera me mira cuando se cruza conmigo por la calle". Parecerá estúpido, pero me entraron ganas de llorar de repente.
Me da terror que alguno de vosotros os convirtais en otra pintada de un muro.
Aldery dixit 3:02:00 PM
.:::...:::.