sábado, noviembre 13, 2004

Argh

Soy una persona excesivamente impresionable, puedo pillar traumas chunguísimos si me pegan sustos (incluído cinematrográficamente hablando, grrrr ¬¬U). Y si hay algo que odio por encima de todas las cosas, son los espíritus. Desde siempre me han dado un miedo especial, por eso de que son personajillos que no suelen tener intenciones muy afables (eso de estar muerto pero visible es bastante complicado ^^UUU).
Normalmente suelo intuir que algo pasa en una casa. Me refiero a que, si una casa me da mal rollo, es que pasa algo. Por lo general (gracias a Lennon) son imaginaciones mías, pero a veces, al decirlo en voz alta, me han contado que efectivamente, en esa casa sucedieron/suceden cosas.
Mi última adquisición de casas-que-me-dan-mala-espina es la casa de Crow. Lo cual es jodido porque paso mucho tiempo allí (básicamente porque vive al lado de mi facu con lo que me suele ahorrar mucho tiempo de caminata). Los primeros días que estuve allí le dije a Crow que la casa me daba mal rollo y no sabía por qué. Luego, más adelante, él me comentó que el que vivía allí el año pasado le contó que allí habían pasado cosas raras.
Luego llegaron los acontecimientos paranormales. Luces raras en el techo (que no eran estrellitas fluorescentes, al contrario de lo que pensé en un primer momento), un frío extraño en habitaciones donde la calefacción está a tope...
Este finde me he quedado en su casa porque, sinceramente, estoy un poco hasta las narices del colegio y las colegialas. Esta tarde Crow y su compañero de piso querían ir a una manifestación pero yo no tenía el cuerpo para acompañarles, así que decidí quedarme en la casa.
Sola.
Al principio la cosa iba bien, encendí la tele y luego me puse a leer.
Entonces, escuché que alguien abría la puerta con las llaves y entraba. Intuyendo que se tratarían de los propietaros del piso, no presté mucha atención. Pero nadie aparecía. Con la mosca detrás de la oreja, me decidí a asomarme al pasillo porque supuse que el par de cabrones se habrían escondido para pegarme un susto.
Pero no había nadie allí, nadie había abierto la puerta y nadie había entrado.
Entonces lo ví.
Una sombra que se metía en la cocina. Y la voz de alguien llorando, que sonaba exactamente igual que la de Crow, pero él no estaba allí.

Ni que decir tiene que tardé exactamente cinco minutos en coger las cosas y venirme pitando al colegio, sin atreverme a mirar qué habría tras la puerta entrecerrada en la cocina. Mientras bajaba en el ascensor (otro sitio terrorífico) llamé a Crow para ver si estaba en el piso y me había querido gastar una broma. Pero él estaba en la calle (concretamente esperando a las niñas en plaza Einstein) y me prometió por encima de todo que era cierto.

Me ha dicho que vaya a dormir a su casa, pero que él quiere ir a un concierto a la casa okupa al cual no me apetece ir. Eso significa que deberé quedarme sola otra vez. Y odio, ODIO quedarme sola en ningún sitio por la noche, incluyendo mi propia casa. No me apetece volver a su casa sabiendo que he visto y oído algo a lo que no le encuentro explicación, y más aún por si el espíritu graciosillo ha decidido quedarse allí...

(Samara, querida, he grabado tu película unas cinco veces, espero que no seas tú ^^UUUUUU)

Aldery dixit 9:41:00 PM

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