sábado, marzo 29, 2003

It doesn't rain all the time...

... pero mientras tanto, bien que nos calamos..

Estoy un petit-peu harta de hacer trabajos para clase, que parecemos niños de instituto... ¡Si nos mandan deberes y nos sacan a la pizarra en clase! 0.o Al menos hemos podido alcanzar un grado de familiaridad con los profesores que en otra facultad no podría darse. Sin ir más lejos, el otro día llegué a Francés y encontré a la profesora en la puerta de la clase. Normalmente un profesor no sabe quién eres, y mucho menos te conoce por tu nombre, pero en mi caso no. Dori, que así se llama la profa, se puso ha hablar conmigo como si me diera clase desde que llegué a la facultad. Y eso sienta bien, al menos tienes la seguridad de que en clase no eres tan sólo "otro número más".
De hecho, muchos profesores me conocen por Eli y no Elidia, y eso ya dice mucho acerca del grado de familiaridad. Lo más normal es que si un profesor se aprenda tu nombre sea a base de pasar lista o leer tu nombre en las fichas (después de fruncir el ceño y balbucear "Elidia" como si dijeran "Ya se han equivocado los de secretaría". Y yo siempre digo "presente" muerta de la risa... será la costumbre xD) sea el nombre completo. Pero mis profes me llaman "Eli" porque tuvieron la delicadeza de preguntarme "¿cómo te llamas?".
A todo esto, me hace mucha gracia que en la calle me llamen Aldery. De hecho, el nombre se pronuncia Aldéry, con acento en la e, pero Deira o Adhi me llaman Áldery y no las corrijo porque me hace mucha gracia. En realidad es el simple hecho de que me llamen por mi nick lo que me resulta gracioso. A mí no me importa en absoluto que me llaméis Eli, sabéis de sobra que mi nombre no es algo que mantenga recelosamente escondido. Es más, a veces me gusta que me llamen por mi verdadero nombre porque implica un grado de confianza mayor (con esto no quiero decir que dejéis de llamarme Ald, que también está bien :P). Sin ir más lejos, my cyberhermanita y yo siempre nos llamanos por nuestros verdaderos nombres, y Villa también está acostumbrado a dirigirse a mí como "Eli", y eso me arranca más de una sonrisa...
... Y acabo de irme por las ramas otra vez, a ver si me avisáis, que esto de cambiar el tema de la conversación (o monólogo) repentinamente no es nada bueno.
Volviendo al tema de la familiaridad del profesorado (lo cual no quiere decir que los profes sean mi familia, aunque también se da el caso xD), lo he sacado porque el otro día se dio lugar un hecho bastante curioso en clase. Bueno, el otro día no, ayer. Resulta que acabamos el curso de Literatura Rusa, y los profes dijeron lo siguiente: "Bueno, como ya está cerca la hora, podemos irnos por ahí a tomarnos algo y seguimos hablando del tema...".
Diox, ¿eso es normal?. Lourdes, María y yo nos quedamos totalmente asombradas (para bien, por supuesto). ¡Tomarse algo con los profes!. La verdad es que me apetecía (sobre todo porque uno de los profes es idéntico a Maese Samsagaz, así que os podréis imaginar el grado de achuchabilidad que desprende @.@), pero al final no nos atrevimos porque teníamos que cenar en nuestros respectivos "hogares" y porque, la verdad, a mí me daba un poco de corte. Porque todo el mundo parecía mayor y culto y versado en el tema, y aunque dado mi carácter de esponja (absorbe-conocimiento) a la que le encanta escuchar.... me siento algo tonta por no poder participar en una conversación... soy así de simple xDDD
Esto me recuerda al profe de Alemán que acabó con algunas alumnas en la mismísima Meeting Point... manda webs 0__o (en la puñetera Mitin, que ajjjjjjjko ¬¬UUUUUUU)

El otro día tuve la enorme suerte de asistir a la obra de teatro "Cinco horas con Mario" con Lola Herrera, una pedazo de actriz de pies a cabeza (eso como poco). Fue todo muy repentino, porque Carmela (quien me ha pedido que le diseñe un blog 0.o) me dijo si quería ir con ella a verla... y no me lo pensé dos veces. Si hay algo que me encanta, es Miguel Delibes. Desde que leí "El príncipe destronado" cuando era pequeña, me tiene cautivada. Es un hombre que sabe cómo escribir cada pasaje de manera que te parezca completamente familiar, como si hubiera ocurrido en tu misma casa. Todo, desde la mentalidad de la gente de campo, hasta la oposición conservadora vs. progresista... todo es verídico. Y Lola Herrera supo trasladarlo todo con suma inteligencia a la escena. De hecho, había muy poco decorado, y ella sola lo llenó con su presencia. Arrancó más de una sonrisa, y también lágrimas (al menos las mías, soy demasiado sensible >.<... si ya con el comienzo de violines, que por si no lo sabéis lo arreglos de cuerda me ponen los pelos de punta, me puse a lloriquerar como una Madeleine...). El principio fue bastante acertado (una proyección de la esquela de Mario con un fondo de voces de la gente que había asistido al velatorio), hasta el repentino final (Lola pegó un grito que hizo que yo pegara un respingo del asiento... y de repente todo negro). Volvería a verla de buena gana, pero esta noche voy a ir a una representación del Club de la Comedia al Palacio de Congresos (con More, Bermúdez, Pedro Reyes y Agustín Jiménez).
En serio, si tenéis la oportunidad de ir a ver la obra, hacedlo. Y luego leed el libro, no tiene desperdicio. Porque, aunque verdades desfasadas, dice verdades como puños. El personaje de Carmen me trae muchísimos recuerdos de mi tía-abuela, hasta la forma de hablar era parecida...
Y no pienso hablar más del argumento, que son spoilers de mayor grado ;)

En fin, esta noche me largo de tapas con Lourdes y probablemente después del Club de la Comedia vayamos a tomar algo (Planta Baja! Con el olor a porro y los hippies! @____@) y dormiré en su resi, porque estoy sola en el colegio y no tengo ganas de amargarme...

Bueno, y hoy acaba una etapa de mi vida y empieza una nueva. Yo me entiendo, gracias a Lennon xD
(Crow bien, gracias xP)

Aldery dixit 3:28:00 PM

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